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martes, 2 de agosto de 2011

Reportan 5 muertos en tiroteo en Reynosa

Fuente: El Norte
Hasta el momento se desconoce si algún militar resultó herido o si otros pistoleros fueron detenidos

REFORMA / Redacción


Reynosa,  México (2 agosto 2011).-   Personal militar abatió a balazos a cinco presuntos delincuentes que se toparon cuando patrullaban calles de la Colonia Las Fuentes, sector donde hace dos años y medio se registró uno de los tiroteos más intensos en esta ciudad fronteriza del Estado de Tamaulipas.

El enfrentamiento se registró al filo de las 13:30 horas en el Bulevar del Maestro y Fuente de Diana, a unas cinco cuadras del Bulevar Hidalgo.

De acuerdo con reportes extraoficiales, los ahora occisos se desplazaban en dos camionetas sobre Bulevar del Maestro, cuando fueron interceptados por un convoy militar.

Los presuntos delincuentes trataron de huir disparando a los militares, quienes repelieron la agresión.

Hasta el momento, se desconoce si algún militar resultó herido o si otros pistoleros fueron detenidos.

jueves, 26 de mayo de 2011

Crónica de la masacre de #Ruiz: un kilómetro de horror y muerte…

domingo, 8 de mayo de 2011

#SanFernando, en agonía por el narco

Fuente: El Universal

Calles vacías, viviendas y comercios abandonados, huellas de balas eninmuebles, fachadas calcinadas, avenidas sin gente ni policías... Así luceel municipio donde se descubrieron fosas con cientos de cadáveres

ZOZOBRA. La automotriz Ford aún muestra las huellas de una batalla 
entre integrantes del cártel del Golfo y de Los Zetas, ocurrida en octubre
de 2010. Tras el ataque, los vidrios del inmueble fueron destrozados 
y la fachada quedó parcialmente quemada, 
luego de que los sicarios incendiaron algunas unidades (Foto: )

Domingo 08 de mayo de 2011 Marcos Muedano/ Enviado | El Universal
SAN FERNANDO, Tamps.— La soledad y la inseguridad de este municipio se advierten al llegar a la “Y”, un cruce donde entroncan las carreteras que desembocan en Reynosa y Matamoros. Ahí comienza a notarse el abandono de casas, comercios, ranchos y lo que alguna vez fueron bodegas de sorgo. La violencia ha dejado sus grandes huellas en esta comunidad que está a punto de convertirse en un pueblo fantasma.
A unos metros del llamado Cruce de la Muerte, sobre la carretera 101, hay locales que alguna vez ofertaron a los viajeros carnes asadas, tacos, antojitos, bebidas y comida corrida.
“Esos puestos tienen más de dos meses que cerraron, fueron arrasados por los mañosos”, cuenta uno de los habitantes que, pese a la inseguridad, se niega a abandonar su vivienda.
“Todavía hasta hace unos meses era común observar que camioneros o paseantes se pararan a comer en alguno de los puestos, había mucha gente, uno les traía su refresco o su cheve y te daban una propina”, dijo.
Sin embargo, agregó el lugareño, “la fuente de empleo de muchos se terminó de repente, cuando comenzaron llevarse a la gente. Una de las personas de las que no sabemos nada es La Güera. Lo único que sabemos es que se la llevó un comando armado junto con otras dos mujeres y dos niños. Algunos dicen que las mataron, pero en realidad nosotros no sabemos nada de ellas ni de los niños. Esperamos que regresen, era gente de bien y trabajadora que no se merecía esto”.
La paz y la estabilidad de que gozó una población de más de 57 mil habitantes dedicados a la agricultura, la ganadería y a la venta de abarrotes, refacciones de autos, medicamentos, ropa o incluso artículos de pesca, quedó en el olvido por la llegada de grupos armados a sus distintas comunidades.
Metros adelante de donde fue vista por última vez La Güera, el municipio de San Fernando da la bienvenida a pobladores y turistas con una distribuidora de automóviles que aún muestra las huellas de la batalla entre integrantes del cártel del Golfo y de Los Zetas, en octubre de 2010.
Los pobladores relatan que en el interior del inmueble se resguardó uno de los grupos armados y, al ser descubierto, comenzó una reyerta que se prolongó por más de 20 minutos.
Tras el ataque, los vidrios del inmueble fueron destrozados y la fachada quedó parcialmente quemada, luego de que los sicarios incendiaron algunas unidades que se encontraban en exhibición. Seis meses después, la distribuidora de autos que se encuentra a unos metros de un letrero con la leyenda: “Bienvenido a San Fernando, Tamaulipas”, aún muestra los impactos de balas en la fachada.
La situación es tan grave que esta población es gobernada por un alcalde que despacha afuera de San Fernando, según cuentan habitantes de la zona.
La antesala del infierno
La disputa entre grupos armados y la desaparición de habitantes, comerciantes y pasajeros abordo de autobuses en las carreteras y caminos de terracería del municipio forma parte del silencio y del “toque de queda” que el narcotráfico ha impuesto en calles y avenidas de San Fernando, municipio que el 24 de agosto de 2010 dio la vuelta al mundo tras el hallazgo de 72 migrantes en un rancho que se localiza en las inmediaciones de la población.
Los cuerpos fueron descubiertos gracias a que uno de los migrantes de origen ecuatoriano logró sobrevivir al ataque y denunció ante las autoridades el multihomicidio que se registró en una de las comunidades.
El hallazgo de los 72 centroamericanos sin vida mostró la impunidad y el poder del narcotráfico en un municipio donde el temor a las represalias obligó a los habitantes a denunciar, a través de videos y fotografías en la red, el infierno que estaban viviendo.
Ejecuciones, enfrentamientos, ataques a las instalaciones de la Policía Municipal y hasta el video de un convoy de camionetas donde se escucha decir a las narcotraficantes “sorpresa”, son parte de las señales de auxilio que los pobladores emitieron a las autoridades para evitar una nueva barbarie.
Pese a ello, el 6 de abril la impunidad tendría un nuevo rostro con el descubrimiento de fosas clandestinas. Hasta el momento las autoridades han localizado oficialmente 183 cuerpos.
Este hecho acentuó el temor de una población que evita salir a las calles o, incluso, ha comenzado a migrar a municipios y estados colindantes o, de plano, a Estados Unidos.
Silencio sepulcral
“Usted lo puede verlo en las calles, están vacías, no hay nadie, los pocos que se atreven a salir es para comprar alimentos en los establecimientos que aún no han sido arrasados por los narcotraficantes. De verdad, esta es nuestra realidad, calles vacías donde se puede observar a uno que otro habitante caminando o en vehículos, pero de noche, esto se pone peor, todo está vacío, nadie sale a la calle, es un ‘toque de queda’”, relata uno de los habitantes que pidió no ser identificado.
El poder de los grupos armados se refleja en el primer cuadro del municipio, donde las calles y avenidas son recorridas sólo por algunos habitantes que se atreven a caminar por el municipio o a viajar abordo de sus autos para hacer compras de alimentos o realizar trámites realmente indispensables.
El silencio en San Fernando sólo es roto por el sonido de algunos autos o el aullar del viento en las calles convertidas en desierto. Ese silbido es el único morador que se atreve a recorrer las avenidas sin el temor a ser atacado.
“Tratamos de llevar una vida normal, pero en realidad no se puede, en cualquier momento pueden aparecer las caravanas de los narcos o suscitarse un enfrentamiento. Vivimos en el abandono, a nuestra suerte. La inseguridad y la falta de protección de las autoridades obliga a mucha gente a huir y a dejar sus casas en el abandono”, dice uno de los pobladores con tristeza.
La plaza Hidalgo, en la cabecera municipal de San Fernando, es una muestra del temor, de la soledad y de la devastación del narcotráfico.
“Hasta hace unos meses la plaza tenía vida, por las mañanas era común ver a las personas que venían a tramitar documentos a las oficinas de la alcaldía y a mediodía, la plaza se poblaba de niños y jóvenes que salían de las escuelas”, cuenta otro de los habitantes que quedan en este poblado.
“Por la tarde era común ver a parejas en las bancas o en el kiosco. Ahora, nada de eso pasa, ni niños ni jóvenes ni adultos se atreven a caminar, todo el día está sola, uno que otro se aventura a andar por aquí porque tenemos que comer, tenemos que trabajar bajo nuestro riesgo”, agrega el vecino que pidió no ser identificado.
“Si nos abandonan... se pone peor”
En los alrededores de la plaza Hidalgo, sitio donde se encuentra la presidencia municipal y la iglesia, aún se puede ver un par de comercios abiertos de comida corrida o una nevería que da servicio a unos cuantos habitantes.
Tal es el abandono de las calles en San Fernando, que los semáforos y señalamientos de tránsito son insignificantes para una población gobernada por la inseguridad, donde brilla la ausencia de la policía.
Autoridades locales explicaron a EL UNIVERSAL que la inseguridad ha obligado a los habitantes a dejar sus viviendas y empleos.
“La verdad es que los comercios pequeños y medianos ya se fueron del pueblo porque fueron a los primeros a los que pegó la inseguridad con el cobro de cuotas; después, la gente comenzó a huir, por lo que el dinero no existe, entonces fueron cerrando las taquerías, las paleterías y tiendas, que eran la fuente de empleo”.
Las autoridades, que por temor a los grupos armados pidieron que se omitieran sus nombres, reconocieron que es imposible calcular cuántas personas han migrado a otros estados.
“Yo siento que no hemos llegado a ser un pueblo fantasma. Sí se ha ido un gran porcentaje de la población, pero no estamos como el municipio de Mier, que era en verdad un pueblo fantasma, no estamos a ese grado. La gente sigue aquí, no hemos llegado a ese grado”.
Las autoridades estiman que los habitantes han comenzado a retomar la confianza. “Todo depende del apoyo que nos den las Fuerzas Armadas, porque si nos abandonan, esto se revierte y se pone peor de como estábamos”.
Al caer la tarde, la soledad se extiende como una mancha. Los habitantes obedecen el “toque de queda”. Hay que resguardarse y esperar a que salga el sol para comenzar un nuevo día.
El temor es inocultable, pero aún tienen la esperanza de que todo puede cambiar, de que algún día volverán a ser el pueblo que alguna vez sonrió.

jueves, 21 de abril de 2011

Narco se desbarata en el #noreste: #Marina

Fuente: El Universal
El almirante Mariano Saynez afirma que la mayoría de los operativos que ha realizado esa dependencia están enfocados a combatir en particular al cártel de Los Zetas

Ciudad de México | Jueves 21 de abril de 2011 Doris Gómora | El Universal 13:21

CONTRA LOS ZETAS. "Hay diferentes organizaciones, en este caso principalmente 
son 'Los Zetas', pero a todas las organizaciones delincuenciales vamos a combatir", 
destacó el Secretario de Marina (Foto: Archivo )
 
Las organizaciones del crimen organizado se están desbaratando en México, especialmente en el noreste del país, afirmó el Almirante Mariano Francisco Saynez, secretario de Marina.
En declaraciones vertidas tras inaugurar una estancia infantil en Veracruz, Saynez Mendoza indicó que "se están desbarantando, se está pegando fuerte sobre todo en el noroeste del país, yo creo que sí se está debilitando a esas organizaciones, por supuesto que es esfuerzo es mayor".
En el caso específico de Veracruz en donde se han capturado a miembros de cárteles del narcotráfico y en donde se han registrado enfrentamientos con miembros de las fuerzas armadas, el Secretario de Marina señaló que no se trata de casos aislados.
Saynez Mendoza explicó que la presencia de los miembros del crimen organizado en Veracruz son resultado de que "la delincuencia organizada de tratar de apoderarse de algunas plazas, pero eso no vamos a permitirlo".
Al respecto el Secretario de Marina afirmó que la mayoría de los operativos que ha realizado esa dependencia están enfocados a combatir en particular al cártel de "Los Zetas", pero agregó que también se aplican acciones en contra de cualquiera que infrinja la ley.
"Hay diferentes organizaciones, en este caso principalmente son 'Los Zetas', pero a todas las organizaciones delincuenciales vamos a combatir", destacó el Secretario de Marina.
Finalmente, Saynez Mendoza aseguró que el estado de Veracruz cuenta con el apoyo de la Secretaria de Marina para mantener el estado de paz en todo su territorio.
Posteriormente el titular de la dependencia informó en su twitter "hoy inauguré el Centro de Desarrollo Infantil Naval de Veracruz para beneficio del personal femenino que labora en la Armada de México".
vsg

domingo, 27 de marzo de 2011

Hallan 11 cadáveres en Tamaulipas

Fuente: El Universal
Siete de las víctimas fueron localizadas en el kilómetro 7 y otros cuatro cadáveres en el kilómetro 11 de la carretera que conecta Nuevo Laredo con Monterrey
Ciudad de México | Domingo 27 de marzo de 2011 EFE | El Universal 15:27
Al menos 11 cadáveres fueron localizados hoy por las autoridades mexicanas en dos parajes de la ciudad de Nuevo Laredo, en el estado de Tamaulipas, fronterizo con Texas (Estados Unidos.), informaron fuentes oficiales.
Fuentes de la Policía local dijeron que el hallazgo de los cadáveres, los cuales no han sido identificados, tuvo lugar esta mañana en una carretera que conecta a Nuevo Laredo con la ciudad de Monterrey, capital del estado de Nuevo León.
Siete de los cuerpos fueron localizados en el kilómetro 7 y otros cuatro cadáveres en el kilómetro 11 de esa vía, todos tenían impactos de arma de fuego.
De otra parte, la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) indicó en un comunicado que el viernes tres presuntos narcotraficantes murieron también en Nuevo Laredo, durante un enfrentamiento con soldados del Ejército en el kilómetro 13 de la misma carretera nacional Nuevo Laredo-Monterrey.
Los militares, pertenecientes a la IV Región Militar, detuvieron un tráiler que era "conducido de forma errática", pero cuando intentaron abrir el remolque del camión un grupo de delincuentes empezó a disparar contra los uniformados desde el interior del compartimiento de carga.
Durante el tiroteo "se escuchó una detonación en el interior de la caja" del camión, lo que produjo un incendio, en el que murieron los tres sospechosos, manifestó la Sedena.
En el camión, las autoridades decomisaron tres paquetes semicalcinados de cocaína, un paquete de la droga sintética conocida como cristal, 31 armas largas, 9 armas cortas, un lanza cohetes RPG, 16 granadas, una granada de mano de fragmentación, 156 cargadores para diferentes armas, 24 cartuchos, 71 radioteléfonos, 13 teléfonos celulares y dinero en efectivo.
La mayor parte del armamento estaba calcinado.
El estado de Tamaulipas vive desde marzo de 2010 una guerra entre los cárteles del Golfo y de Los Zetas, antiguos aliados que se disputan el control del mercado de las drogas en el noreste de México.
 
erb /fml

 

martes, 22 de marzo de 2011

Hallan dos cadáveres en carretera a #Compostela

Martes, 22 de Marzo de 2011 09:51 Redacción



ESTA MAÑANA.- Luego de una denuncia anónima, dos cadáveres fueron encontrados por elementos de la Policía Estatal Preventiva, a un lado de la carretera Tepic-Compostela, muy cerca del ejido de El Refilión.
El hallazgo fue en el kilómetro 25+500 y ambos cuerpos presentaron impactos de bala en la cabeza.
Uno de ellos presenta mutilación de los genitales.
Un narcomensaje fue colocado al lado de los cadáveres.
Casquillos percutidos del calibre 38 fueron encontrados en el área.

lunes, 21 de marzo de 2011

EU acusa a 3 personas de intentar comprar armas militares para 'El Chapo'

Fuente: CNN México
Lunes, 21 de marzo de 2011 a las 20:11  

Entre las armas que los sospechosos intentaron comprar estaba un 
misil tierra-aire Stinger (Tomada de la página del Departamento de Defensa de EU).

WASHINGTON (CNN) — Tres personas fueron acusadas de intentar comprar un misil Stinger y otras armas militares para un cártel de la droga mexicano, de acuerdo con una acusación hecha pública la semana pasada en Phoenix, Arizona. El gobierno de Estados Unidos explicó que el complot fue descubierto porque las personas con las que los sospechosos intentaron hacer negocio eran agentes federales encubiertos y un informante de las autoridades.
“El objeto de la conspiración era obtener y poseer armamento de grado militar, para después exportarlo a México y entregarlo a una organización del narcotráfico”, dice la acusación presentada ante la corte de distrito de Phoenix.
Los tres acusados son David Díaz Sosa, Jorge de Jesús Castañeda y Emilia Palomina Robles. Los cargos en su contra incluyen conspiración para adquirir y exportar un misil antiaéreo, conspiración para poseer armas de fuego no registradas y transferir armas de fuego a un grupo dedicado al tráfico de drogas.
Documentos de la Corte señalan que la lista de los presuntos conspiradores incluía: un misil tierra-aire Stinger negociado a un precio de 200,000 dólares, un arma antitanques modelo Dragon fire de 100,000, un arma antitanque Law Rocket de 20,000, así como dos pistolas antitanque de 20,000. La acusación indica que los sospechosos pagarían el total en dinero en efectivo y drogas ilegales.
De acuerdo con el documento, la conspiración comenzó en noviembre de 2009, cuando David Díaz Sosa presuntamente actuó como primer comprador e intentó adquirir las armas para un hombre únicamente identificado como Enrique LNU, quien trabajaba para un cártel del narcotráfico. Otro señala que Díaz Sosa dijo que las armas estaban “destinadas para Yucatán, México, para ser divididas entre (Joaquín) El Chapo Guzmán, (Ismael) El Mayo Zambada y Demacio López”, presuntos líderes del cártel de Sinaloa. Los documentos mencionan que Enrique LNU quería armas específicas que pudieran “hacer el mayor daño”.
El cártel de Sinaloa es considerado el más poderoso de México, en tanto El Chapo Guzmán fue incluido en la lista de millonarios de la revista financiera Forbes por tercer año consecutivo, con una fortuna estimada en 1,000 millones de dólares.
Los documentos de la Corte dicen que a los sospechosos se les mostraron armas o imitaciones, pero nunca compraron armamento real.
Los acusados fueron arrestados hace más de un año y permanecen en custodia. Los archivos estuvieron sellados hasta la semana pasada. Los fiscales por lo general piden que una acusación esté cerrada mientras intentan encontrar y detener a otros conspiradores.
Adrián Fontes, abogado de Emilia Palomina Robles, dijo a CNN que es inusual que una acusación se quede sellada por tanto tiempo.
“¿Acaso estaban intentando sostener los cargos?”, se preguntó Fontes. “Al gobierno le será difícil probar todas las acusaciones”, agregó, y explicó que su cliente presentó una declaración como inocente.
Las llamadas a los abogados de los otros dos acusados no fueron respondidas inmediatamente.
Un vocero de la fiscalía de Estados Unidos dijo que la investigación de este caso está en marcha. Se prevé que los tres acusados vayan a juicio el 19 de abril.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

De cronista regional a historiador de la violencia en el norte de México

Fuente: CNN MEXICO
Publicado el Jueves, 23 de diciembre de 2010 a las 10:00 

(CNNMéxico) — Ante la falta de información oficial y el silencio de las autoridades acerca de la violencia en la frontera de Tamaulipas, un hombre de 67 años registra por su propia cuenta los acontecimientos.
Pide que lo llamen Santiago V. y es oriundo de Miguel Alemán, municipio de la frontera chica, ubicada entre las ciudades de Nuevo Laredo y Reynosa, a unos pasos de Texas, al sur de Estados Unidos. Esta zona es ahora escenario de enfrentamientos entre cárteles del narcotráficantes y fuerzas federales mexicanas.
Con lugares y fechas, Santiago se ha encargado de reseñar en una bitácora personal las balaceras, las detonaciones de granadas y las consecuencias económicas y sociales en el municipio. Su mayor motivación es escribir la liberación de las cerca de 140 personas que desaparecieron en Miguel Alemán y el vecino Mier durante este año a raíz de la crisis de seguridad.
"Mi anhelo es que se libere a los que están secuestrados o que estén detenidos (...) Es una expresión de inconformidad, pero respetuoso, pidiéndole al Ejército y a la policía federal que intervengan, que hay una esperanza de que puedan rescatarse", cuenta Santiago.
La organización civil tamaulipeca Centro de Estudios Fronterizos y Promoción de los Derechos Humanos A.C. (CEFPRODHAC) registró el año pasado 21 secuestros en los 10 municipios que comprenden la frontera de Tamaulipas. De esos casos, 10 se consideran desapariciones.
La Comisión de Derechos Humanos del Estado de Tamaulipas (CODHET), documentó en 2009 al menos siete desapariciones forzadas, delito que según esta institución no se encuentra entre los 10 principales motivos de queja en la entidad.
Santiago escribe sobre la historia de su pueblo y durante su vida sólo lo había hecho para él y sus amigos. Ahora muestra a CNNMéxico los fragmentos de su bitácora con el propósito de dar a conocer la inseguridad en la que se encuentran los ciudadanos de la región.
"El martes 22 de febrero hace presencia aquí el C.D.G. (cártel del Golfo), según algunas personas refieren, con el propósito de desplazar de la zona a Los Zetas. A partir de ahí se registran levantones (secuestros), ejecuciones y balacera parciales", inicia el texto.
El aficionado a la filosofía documenta los sucesos a través de entrevistas con vecinos testigos, llamadas telefónicas e incluso con la observación directa de los enfrentamientos.
La última fecha de la bitácora es la del 8 de noviembre, cuando registró la última balacera que cimbró la aparente calma que duró dos meses.
"A lo mejor el Ministerio Público hace el mismo papel que yo, ellos apuntan todo. Pero a ellos les dan la información, yo de alguna manera la estoy buscando y ahí está en letra muerta, porque no se ve que haya alguna acción (de las autoridades)", critica el historiador.
En otro fragmento registra que al sur del poblado Los Guerra, perteneciente a Miguel Alemán, ha habido 15 enfrentamientos en diferentes calles, puntos de la carretera y cerca de escuelas públicas, que han propiciado cierres de negocios locales y ausentismo escolar en planteles de nivel básico.
Miguel Alemán es el municipio de la frontera chica en el que, según la procuraduría de Tamaulipas, se han iniciado más averiguaciones previas: 525 hasta noviembre, por encima de las otras localidades que conforman la región, como Guerrero (28), Mier (84), Camargo (217) y Díaz Ordaz (106).
Crónica de la violencia
La bitácora de Santiago plasma momentos clave en la historia reciente del noreste de México, como el éxodo de familias de Tamaulipas a otros lugares del país y Estados Unidos.
"(A partir de febrero) un buen número de ciudadanos (del poblado Los Guerra) emigraron llevándose a sus familias temporalmente o tal vez de modo definitivo (...) Muchas cosas más cambiaron de manera brusca, pero sobre todo absurda en lo que va de este 2010", se lee en la crónica.
A inicio de noviembre casi 100 familias de Mier se sumaron a este fenómeno y se desplazaron a un albergue localizado en el centro de Miguel Alemán, después de que la violencia se desatara en la región por la muerte del capo del Cártel del Golfo, Ezequiel Cárdenas Guillén, Tony Tormenta.
El cronista también narra que a raíz de la coyuntura de seguridad en el estado, la ganadería y agricultura permanecen inciertas por las amenazas del crimen organizado a los productores locales.
El mes pasado, propietarios de ranchos que han padecido amenazas, secuestros o robos de presuntas células del crimen organizado en la frontera chica dieron a conocer sus testimonios.
El ciudadano cuantifica en el documento 30 negocios que han cerrado por la inseguridad entre marzo y septiempre, de un total de 56 que tiene registrados en el poblado Los Guerra, como farmacias, talleres mecánicos, restaurantes, tiendas de abarrotes, servicios de grúas y ferreterías locales.
Santiago no descarta en un futuro la posibilidad de publicar un libro con estas memorias que, asegura, ampliará conforme se desarrolle la violencia en el estado.
"Yo no ofendo a nadie. Es más, como te decía, es un monstruo que creó el sistema político mexicano y no me queda la menor duda, porque hubo gente que se enriqueció aprovechándose de las coyunturas (...) Esta es una reseña única y exclusivamente para decir que esto es lo que está sucediendo y estas son las consecuencias", dice.
"Nadie me paga, nadie me obliga, sólo lo hago".

martes, 21 de diciembre de 2010

Cárteles forman alianza antizeta, revela informe

Fuente: El Universal

Atribuye este aumento a dos factores: al enfrentamiento entre el cártel del Golfo y Los Zetas, y a la ofensiva lanzada por el presidente Felipe Calderón, que “interrumpió” el balance de poder entre los cárteles
Martes 21 de diciembre de 2010 José Luis Ruiz | El Universal jose.ruiz@eluniversal.com.mx 

El informe sobre la “guerra” de las drogas en México, realizado por Stratfor, de Estados Unidos, al que titularon El año más sangriento a la fecha, afirma que en el 2010, la disputa entre los cárteles de las drogas ha ocasionado niveles “sin precedentes de violencia”, con un saldo de 11 mil muertes.
Atribuye este aumento a dos factores: al enfrentamiento entre el cártel del Golfo y Los Zetas, y a la ofensiva lanzada por el presidente Felipe Calderón, que “interrumpió” el balance de poder entre los cárteles.
Afirma que el gobierno mexicano llegó a su límite y que no tiene los recursos para contener la acción de los cárteles de las drogas, y que por ello debería ampliar la participación de gobiernos extranjeros, para reforzar esta lucha.
“Con las elecciones de 2012 acercándose, los niveles sin precedentes de violencia resultan inaceptables para Calderón y el PAN, especialmente desde que ha hecho de la seguridad el centro de su presidencia”, destaca el documento de 21 cuartillas.
Asegura que a menos de que todos los cárteles sean decapitados para tenerlos bajo control, algo que sería poco probable, la única manera de reducir la violencia sería restaurando el equilibrio de poder entre estas organizaciones criminales.
“Calderón necesitará tomar los pasos hacia la restauración de este balance el próximo año si desea sofocar la violencia rumbo a las elecciones del 2012”, agrega el informe, que hace referencia al nacimiento de una alianza entre La Federación de Sinaloa, el cártel del Golfo y La Familia Michoacana para enfrentar a Los Zetas, denominada Nueva Federación.
De acuerdo con el mapa elaborado por esta organización integrada por profesionales sobre inteligencia, el cártel de Los Zetas tiene mayor presencia en el país, dominando los estados de Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco, Veracruz, Tamaulipas, Nuevo León, la mitad de Chihuahua, parte de Chiapas y San Luis Potosí, y diversas localidades de Durango, Oaxaca y Zacatecas, e incluso en la parte norte y centro de Guatemala.
A La Federación de Sinaloa le concede gran parte de Chihuahua, Durango, Sinaloa, Nayarit, puntos específicos en Jalisco, Guanajuato, Zacatecas y Chiapas, y en zona norte de Sonora y Baja California.
En cuanto al cártel del Pacífico Sur, el informe lo ubica en una parte importante de Sonora, en diversos puntos de Sinaloa y en los límites de esta estado con Durango. También con una presencia notable en Jalisco y Colima, en la costa de Michoacán, en Guerrero, y puntos específicos en el estado de México e incluso en el Distrito Federal.
A La Familia Michoacana la ubica en Michoacán, con alguna presencia en los vecinos estados de Guanajuato y Guerrero.
Se destaca una franja en disputa entre Coahuila y Chihuahua, gran parte de San Luis Potosí y Guanajuato, Hidalgo, estado de México, el DF, casi todo Oaxaca y una parte de Guerrero, zonas amplias de Chiapas y áreas fronterizas de Tabasco,Campeche, y Quintana Roo.
Según Stratfor, Los Zetas están en la posibilidad de recuperar territorios perdidos.
“Los Zetas aparecen preparando un asalto para recuperar el territorio perdido (Reynosa, Nuevo Laredo y Monterrey), aunque el despliegue de fuerzas federales en la región posiblemente retrase o altere sus planes por una ofensiva anticipada”.
Aún así, visualiza que la Federación de Sinaloa podría llegar a ser la organización dominante en México el próximo año.
 


martes, 14 de diciembre de 2010

Los muertos invisibles

Fuente: Proceso
Marcela Turati

En Tamaulipas los muertos son invisibles, comentan los reporteros de la entidad, muchos de los cuales han tenido que huir a Estados Unidos. Una periodista de Matamoros resume la situación: “No podemos dar datos concisos en una nota, nombrar a ninguno de los cárteles, ni ampliarnos en la información ni mencionar la violencia”. La ley que impusieron los grupos criminales es la del silencio.
LAREDO, TEXAS, 13 de diciembre (Proceso).- Los testimonios que traspasan el muro de silencio erigido al otro lado de esta frontera hacen pensar que acaso Tamaulipas supera a Chihuahua en número de muertos.
Los reporteros tamaulipecos hablan en voz baja de días de enfrentamientos con hasta 200 muertos. De tramos carreteros con paisajes de cadáveres de adolescentes, casi niños, esparcidos por varios metros. De cuerpos que ya no pasan por los semefos, las funerarias o los cementerios y van directo a fosas que albergan entierros múltiples. De rastros de sangre en las calles como únicas evidencias de los asesinatos que escapan a las estadísticas fúnebres.
Es difícil probar sus dichos. A diferencia de ciudades como Juárez, en las de Tamaulipas los reporteros no realizan el ejecutómetro porque el número de homicidios es desconocido. Las autoridades niegan esa información. El Centro de Estudios Fronterizos y de Promoción de los Derechos Humanos, A.C. (Cefprodhac), la organización que llevaba el inventario de defunciones, dejó de hacerlo el año pasado.
“Yo anduve investigando a dónde llevaban los muertos, pero no los llevan a ninguno de los panteones; hablé con los camposanteros y dijeron que ya no los llevan ahí. Los de las funerarias que antes hablaban ya no quieren dar información. Preguntarle a los policías es como hablarle a los narcos y si saben que somos reporteros nos va peor. Desde hace dos años yo llevaba una estadística de los muertos; ya no puedo”, se lamenta un reportero hispano que omite su nombre por seguridad, pues aunque trabaja para un periódico texano dice que está amenazado como sus colegas mexicanos. Incluso, tiene su testamento hecho.
Tamaulipas es lo más parecido a una dictadura criminal, con zonas controladas por el cártel del Golfo y otras por Los Zetas que a partir de febrero se disputan el estado. Desde hace una década esa entidad es una zona de silencio; tienen en nómina a empresarios, gobernadores, periodistas, alcaldes, policías y un ejército de informantes; poseen campos de entrenamiento para nuevos sicarios y a los medios locales de comunicación bajo censura.
¿Qué se necesita para imponer silencio? El finado periodista polaco Ryzsard Kapuscinski escribió al respecto: “El silencio tiene sus leyes y sus exigencias. El silencio exige que los campos de concentración se levanten en lugares apartados. El silencio precisa de un aparato policial gigantesco. Necesita ejércitos de delatores. El silencio exige que sus enemigos desaparezcan de repente y sin dejar rastro. No le gusta que ninguna voz, ya de queja, ya de protesta, ya de indignación, turbe su paz y tranquilidad. Allí donde tal voz se deja oír, el silencio golpea con toda su fuerza y restablece el estado anterior, es decir, el estado ideal de silencio”.
Tamaulipas no está alejado de esa descripción que obliga a callar hasta a los medios ubicados del lado estadunidense del río Bravo.
Los editores de diarios texanos, como el San Antonio Express-News o el Laredo Morning Times, han mandado a sus reporteros al lado mexicano a documentar información tan básica como el número de muertos después de los más feroces enfrentamientos entre bandas criminales o de éstos contra las fuerzas federales; pero desde hace dos años no consiguen cifras confiables.
“El día después de la balacera de Matamoros (en la que murió Ezequiel Cárdenas Guillén, El Tony Tormenta), el gobierno reportaba 10 muertos, los medios de la frontera de 40 a 50 y fuentes oficiales de Estados Unidos nos decían que eran como 100. Tuvimos que escribir una nota diciendo que fueron un mínimo de 10 y un máximo de 100. En los diarios de Estados Unidos es impensable dar cifras tan vagas, tan imprecisas, pero nos orillaron a eso”, se queja Nora López, editora del San Antonio Express-News.
La reportera Lynn Brezosky, de ese mismo diario, por esas fechas fue enviada a Matamoros para indagar el número de muertos tras esa violenta refriega que obligó a los habitantes de pueblos como Ciudad Mier a exiliarse. Ella entró un par de horas, a contrarreloj, a sabiendas de que no puede preguntar mucho ni llamar la atención, de que debe permanecer pocas horas y cruzar la frontera antes del atardecer.
“La gente dijo que había pasado el día en su oficina o en sus casas encerrados, sin luz, sin teléfono, y que se asomaron a las calles hasta el día siguiente, pero nadie supo precisar cuántos murieron y si lo saben no lo dicen. No vimos cuerpos en las calles. Imagino que los levantan y llevan a algún lado, pero nosotros no podemos quedarnos mucho tiempo para investigar”, explica vía telefónica.

Estado-cártel

En Tamaulipas es más lo que se calla que lo que se publica. La mayoría de la prensa local está amordazada. Los reporteros de medios nacionales o extranjeros que quieren investigar en la zona deben planear previamente su ingreso con una operación logística, aunque eso tampoco es garantía de salir bien librado. Varios reporteros fuereños han sido tomados como rehenes por los criminales, golpeados por varias horas y expulsados con la advertencia de que la siguiente intromisión la pagarán con su vida.
Un reportero tamaulipeco cuenta una anécdota: su cuñado renunció al departamento de policía municipal de Nuevo Laredo, traumado y harto porque fue enviado a levantar cuerpos “de niños muertos, con camisetas con zetas”, y aventarlos a hoyos en la tierra como si fueran perros.
Hasta los periodistas fronterizos más experimentados sienten que entrar a Tamaulipas es pararse en arenas movedizas, como admite Alfredo Corchado, el veterano corresponsal de The Dallas Morning News que en febrero –cuando comenzó la guerra entre Los Zetas y el cártel del Golfo– logró entrar un par de horas a reportear a Reynosa e informó al mundo que decenas de personas habían muerto las semanas previas y que ocho periodistas estaban desaparecidos.
“Hay regiones donde el silencio domina, donde el miedo se siente y se ve entre la gente. Y eso lo vi en Reynosa, me impresionó mucho. El crimen organizado en esa región se ha impuesto como gobierno paralelo que domina hasta la prensa. Ahí sientes la impotencia de la gente, del gobierno”, dice a Proceso el periodista recién galardonado en Estados Unidos por su valiente cobertura.
Aunque desde 2007 Juárez es considerada la ciudad más peligrosa de México –y, según algunos cálculos, del mundo entero–, la mayoría de los corresponsales siente en la frontera chihuahuense más seguridad que en la tamaulipeca.
“Ciudad Juárez es demasiado grande, es difícil domar esa ciudad y el periodista tiene ahí más espacio. Irónicamente, siento más tranquilidad en Juárez, a diferencia de Matamoros, Reynosa, Ciudad Alemán, Nuevo Laredo u otros municipios tamaulipecos donde no confío en nadie, sólo en contadas personas, y donde la dinámica de Los Zetas ha creado una realidad mucho más cruda, más brutal, más sofisticada en cuestión de guerra urbana; saben cómo controlar la información y cómo controlar, subordinar, amenazar y matar al reportero; lamentablemente, es parte de su estrategia”, dice.
Aunque Juárez es considerada a nivel internacional el epicentro de la violencia por el narcotráfico y se ha convertido en el ícono del conflicto armado, los propios reporteros juarenses quedan pasmados al escuchar los testimonios de las condiciones de trabajo de sus colegas tamaulipecos.
La reportera Sandra Rodríguez, de El Diario –premiada el mes pasado en España por su valiente cobertura junto a su colega Lucy Sosa–, considera que la gravedad de la situación en Tamaulipas reside en que es parecida a la de un Estado totalitario.
“Sabemos que hay mucha violencia porque los reporteros nos cuentan, pero no tenemos estadísticas que lo confirmen. En Juárez por lo menos el Ministerio Público tiene un protocolo que manda diariamente a los medios con los homicidios, y aun así nos hemos dado cuenta de que no reportan todos los homicidios. Pero en Tamaulipas todo es silencio, es una situación tan grave que ni siquiera la conocemos”, opina.

Censura transfronteriza

Según el periodista mexicano Jorge Luis Sierra, fundador del McAllen Times –ubicado al otro lado de la frontera tamaulipeca–, este año podrían haber muerto más personas en Tamaulipas que en Ciudad Juárez, si se considera en términos proporcionales.
“El grueso de la violencia ha ocurrido desde el aparente conflicto entre Los Zetas y el cártel del Golfo, que provocó una ola de violencia a partir de febrero. En Ciudad Juárez –donde la violencia es más antigua– los medios locales han mostrado más independencia y no han cesado de informar de la violencia, pero en Tamaulipas no es así.”
Señala que cuando el Cefprodhac de Reynosa abandonó el conteo de las muertes violentas desaparecieron las fuentes independientes que corroboran la información. Los medios fronterizos ubicados en Texas tampoco han podido evadir fácilmente la censura informativa.
“(Los medios texanos) siguen reporteando, pero ya no es tan sencillo que crucen la frontera. En los momentos de mayor violencia se abstuvieron de entrar. No había garantías para una cobertura segura, algunos periodistas estadunidenses habían sido amenazados, y para ellos era difícil pasar inadvertidos. Pero los tres diarios más importantes de ese lado de la frontera, el Brownsville Herald, el Monitor y el Laredo Morning Times, siguen buscando la noticia, tratando de construir fuentes del otro lado de la frontera y cruzando cuando pueden. El trabajo ha sido un poco más sencillo con la contratación de reporteros bilingües de origen mexicano”, explica.
Sierra señala que durante los enfrentamientos en Matamoros que culminaron con la muerte de Ezequiel Cárdenas, el Brownsville Herald manejó información de fuentes anónimas que mencionaba a decenas de muertos, porque era muy riesgoso confirmar los datos sobre el terreno; tanto que uno de sus reporteros murió baleado. El NewsChannel 5 fue obligado a sacar de la región a uno de sus reporteros porque recibió amenazas de muerte; después le tocó a un camarógrafo.
El San Antonio Express-News también se vio forzado a retirar de Nuevo Laredo a un reportero. En febrero pasado se abstuvieron de cruzar la frontera –“nuestra seguridad no estaba garantizada”, explica Nora López– por lo que tuvieron que tomar notas surgidas desde la Ciudad de México o del Houston Chronicle. El bloqueo informativo es tal que Brezosky se ha visto obligada a consignar en sus notas información tomada de blogs y twitters de ciudadanos.
“Batallamos para conseguir información básica, como el número de muertos. Antes nos daba la información la procuraduría del estado (de Tamaulipas), ahora no quieren, dicen que no saben, que tienen que esperar órdenes del DF, y el Ejército también dice que no sabe (…) Antes íbamos y veíamos cuerpos, ahora sólo los charcos de sangre, porque los narcos se llevan a los suyos y los marinos a los suyos”, dice la editora López.
La periodista considera que el desconocimiento de la realidad es muy grave, porque si no se dimensiona la gravedad de la situación tampoco habrá solidaridad entre la sociedad para organizarse.

Dictadura criminal

Heriberto Deándar, director editorial de El Mañana, el periódico líder de Tamaulipas –uno de los diarios líderes en investigación durante la década de los noventa hasta que los atentados y asesinatos a sus periodistas lo obligaron a no publicar más sobre la delincuencia–, se queja por la cerrazón gubernamental:
“Desde hace año y medio nadie sabe a ciencia cierta cuántos muertos y heridos hubo en los enfrentamientos. El Ejército no hace boletines ni ruedas de prensa, las autoridades estatales están rebasadas, la PGR envía coreos electrónicos mencionando a los detenidos en todo el país y el municipio únicamente alerta a través de Facebook y Twitter sobre la ubicación de situaciones de riesgo.”
Un reportero de un medio electrónico de Reynosa explica que los policías locales niegan información sobre los enfrentamientos porque están al servicio del narcotráfico.
“La lista de muertos que dan está muy depurada, sabemos que hay más. La gente nos dice que vieron más muertos que los reportados. Los mismos delincuentes se llevan los cuerpos en las balaceras y los desaparecen, si matan a alguno se lo llevan también si es enemigo”, asegura.
Una corresponsal de un medio nacional dice que le resulta imposible explicarle a sus jefes, basados en el Distrito Federal, que los policías no la dejan acercarse a donde hubo balaceras, que los funcionarios no proporcionan datos y que el Ministerio Público no recibe reporteros.
“Tan sólo anteayer ellos negaban que hubo muertos y yo sé que al menos una persona murió en Nuevo Laredo, porque era mi conocido. La procuraduría ya no actualiza la información en internet y no te responden ni cuando pides la información a través de la Ley de Transparencia. Ni siquiera los afectados quieren darnos datos, porque desconfían de los periodistas, piensan que estamos coludidos. Y el Ejército piensa lo mismo. A todos nos catalogan como corruptos”, lamenta.
Ella, como otros colegas suyos, asegura que todo el gremio tiene sus cuentas de internet hackeadas y sus celulares intervenidos. Varios dicen que reciben amenazas telefónicas y órdenes o advertencias directas de reporteros a sueldo de los cárteles.
“Es absurdo, a veces no quieren que publiquemos una nota que todo mundo conoce porque antes la divulgaron los twiteros. O lo peor: quieren que cubramos sus manifestaciones contra el Ejército y que las destaquemos”, dice un reportero de Matamoros.
La censura llega al colmo de que hasta los reporteros se enteran de los sucesos a través de Twitter o de Facebook. “La autoridad no informa, y nosotros, que deberíamos hacerlo, no podemos. Las radios y televisoras no te dicen dónde hay balaceras, sólo las redes sociales”.
Una reportera de Matamoros indica las reglas informativas que les han impuesto los criminales: “No podemos dar datos concisos en una nota, nombrar a ninguno de los cárteles, ni ampliarnos en la información ni mencionar la violencia (nada de la aparición de muertos en carreteras o cuerpos que traían playeras de un cártel). A lo único que pudimos darle seguimiento fue a la muerte del candidato (a gobernador Rodolfo Torre) Cantú”.
Esta reportera, como varios de sus colegas, reconoce que los ciudadanos están enojados con los periodistas, a todo momento los critican por cobardes, se sienten frustrados por la ausencia de información.
Y explica: “Yo les contesto que ni mi información ni la de otros cambiaría la situación, que entiendan nuestra posición porque no es fácil nuestra tarea, que por una nota no sólo estamos exponiéndonos nosotros, también a nuestras familias y a nuestros compañeros, al personal y a las instalaciones. La gente está frustrada pero sólo los que estamos de este lado sabemos el peso que cargamos: estamos entre la censura, el silencio y el miedo”.
Desde mediados de noviembre el Ejército puso de moda invitar a periodistas a Ciudad Mier para que constaten que los soldados recuperaron ese pueblo disputado desde hace 10 meses por zetas y golfos. Sin embargo, aunque los militares se mantienen en la zona que acapara la atención mediática a raíz del exilio de todos sus habitantes que fundaron el primer albergue para refugiados de la violencia, el resto de la entidad parece perdida para el estado. Los criminales todavía controlan la información.
Un periodista dice que es tal el dominio de los cárteles que, a veces, lo único que les queda por hacer a los medios informativos para manifestar su desacuerdo con los criminales es publicar fotos del presidente Felipe Calderón o del Ejército en la portada, notas de los discursos oficiales o información de agencias internacionales sobre los daños de las drogas. No pueden hacer más.  l

domingo, 12 de diciembre de 2010

Michoacán: de la Biblia al narco

Fuente: Excelsior

- Dos décadas de complicidades de PRI y PRD.
- ¿Por qué hicieron intocable a La Familia?

Ricardo Alemán

Si a estas alturas existen dudas del nivel de penetración del narcotráfico y el crimen organizado en la sociedad mexicana, basta mirar la tragedia del Ponchis y todo su núcleo familiar atrapado en las redes criminales; ver al SNTE y a los maestros convertidos en líderes del narcotráfico, y descubrir a las y/o los sobrecargos de aviación en la tarea de traficantes de drogas.
En realidad la pregunta debía formularse al revés. ¿Cuáles actividades no han sido penetradas por el crimen y el narco?. Los conocedores dicen que hay pocas actividades "limpias".
¿Cuántos mexicanos, de la profesión o actividad que se quiera, se han negado a ser parte del rentable negocio criminal?. La realidad dice que muy pocos.
Pero si a estas alturas existen dudas de que el Estado mexicano enfrenta una guerra contra los traficantes de drogas, sólo basta con voltear la mirada a lo que pasa en Nuevo León, Tamaulipas y Michoacán. Y si no es suficiente, baste decir que hasta la tarde de ayer sábado, en Michoacán, aún se producían enfrentamientos entre criminales y fuerzas del Estado —militares, marinos y policías federales—, luego de balaceras que han durado ya cuatro días.
Y si alguien duda del tamaño de la guerra, del peso y la fuerza militar y operativa del adversario, debe asomarse a los choques que libran policías federales, militares y marinos, contra bandadas de criminales como La Familia, en Michoacán.
Pero tampoco es suficiente con mirar el tamaño de esa guerra y el poderío de los enemigos del Estado. No, también se debe revisar con ojo crítico lo que ha ocurrido en las últimas dos décadas en esa entidad. Sólo así se entenderá la guerra librada en los últimos cuatro días en la capital, Morelia; en municipios como Apatzingán, y otros convertidos, literalmente, en zona de guerra.
UNA VIEJA HISTORIA DE NARCO.
Y es que no puede existir un grupo criminal del tamaño y la fuerza que hoy tiene La Familia, sin la complicidad, la dejadez y el valemadrismo de los gobiernos municipal, estatal y federal.
El fenómeno de gestación, crecimiento y consolidación de La Familia Michoacana, se remonta a por lo menos dos décadas atrás. Es decir, durante los años de gloria del salinismo. Pero según los estudiosos del tema, Michoacán y otras entidades circundantes que compartes las ricas regiones boscosas del altiplano, se han dedicado a la siembra de mariguna desde hace por lo menos medio siglo.
Pero fue a principio de los años 90 cuando aparecieron las organizaciones locales.
Es decir, que a raíz de la crisis económica de 1994 y 1995, el negocio de la siembra, cultivo, venta y distribución de droga se convirtió en una actividad alternativa a los tiempos de crisis y los productores michoacanos ya no sólo fueron proveedores de las grandes organizaciones, sino que se convirtieron en jefes regionales de una banda criminal que creció sin restricción durante el gobierno federal de Vicente Fox y el estatal de Lázaro Cárdenas Batel.
En pocas palabras, que pareciera que en las dos décadas recientes, en Michoacán cayeron todas las plagas al mismo tiempo, lo que abrió espacios para un poder emergente, como La Familia, que ofreció no sólo una alternativa de ingresos seguros y abundantes, sino una nueva doctrina y mística que desplazó desde la concepción religiosa de muchos michoacanos, hasta sus referentes partidistas. ¿Pero de qué estamos hablando?.
Elemental, de que a Michoacán no solo le afectó la crisis económica que también sacudió a todos los mexicanos entre 1995 y 1997, y no sólo vivió esa tragedia política que fue para algunos la caída del PRI en el año 2000, y la derrota de los gobiernos priistas locales en 2001.
No, los michoacanos también vivieron dos cataclismos: la llegada al poder presidencial de Vicente Fox —uno de los peores presidentes de la historia—, y la llegada al gobierno estatal de Lázaro Cárdenas Batel, un buen hombre, pero mal gobernante.
¿DONDE ESTABAN TODOS?
Por eso obliga la pregunta: ¿Dónde estaban —y donde estuvieron—, los gobiernos municipales de Michoacán, los diputados locales, el gobierno estatal y el federal, entre los años 2000 y 2010?
Cuando Vicente Fox llegó al poder federal —en el año 2000—, el PRD en Michoacán ya tenía buena parte del gobierno y el Congreso en su poder.
En realidad Michoacán fue un bastión de la izquierda desde 1988, cuando emergió como líder de la izquierda el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas. Así, en 2001 cuando cayó el último gobernador priista, y llegó Lázaro Cárdenas Batel como el primero de origen perredista, el PRD ya había gobernado distintos municipios y producido legisladores locales y federales.
¿Y dónde estuvieron el PRI y el PRD michoacanos, entre 1988 y el año 2000? Pues no estuvieron. O existió complicidad.
Y es que el crecimiento de La Familia Michoacana a lo largo de las últimas dos décadas, sólo se explica por eso, la complicidad, dejadez y el valemadrismo de los gobiernos del PRI, PAN y PRD.
Pero no sólo de los gobiernos; también de los empresarios, maestros, profesionistas y... hasta de la jerarquía católica. ¿Dónde estuvieron los sacerdotes, obispos y demás jerarcas que tenían en Michoacán a una grey adoctrinada? ¿Dónde estuvieron en esos 20 años, como para que un grupo criminal, mesiánico, desarrollara un culto pagano al servicio del crimen? ¿Dónde estaban los sacerdotes católicos, que no vieron ni escucharon que un grupo criminal les había arrebatado a los feligreses y los había convertido en criminales y sicarios al servicio de Dios?.
Hoy los sacerdotes podrán decir misa, pero igual que los líderes del PRI, PAN y PRD, que los gobernantes surgidos de esos partidos; alcaldes, legisladores locales, diputados federales, senadores y gobernadores, también son responsables por omisión o complicidad de que un grupo criminal como La Familia haya asumido el control de un estado como Michoacán, en donde defiende su territorio a balazos, en 13 municipios —incluidos la capital, Morelia, y Apatzingán, la cuna de Nazario Moreno González—, y con la baja de cinco efectivos, entre policías y militares.
Durante décadas La Familia fue intocable, al extremo de llevar "a la tribuna más alta de la nación" a Julio César Godoy, el más visible narco diputado y hermano del gobernador en turno.
Y al tiempo que en las próximas horas podrían caer todos los jefes de La Familia, el diputado Godoy será desaforado y podría ser llevado a prisión. Y mientras tanto, muchos dicen que la guerra contra el crimen y el narco, es una guerra fallida. Las complicidades.
2010-12-12 05:00:00

jueves, 9 de diciembre de 2010

Acaban con tres en Mazatlán y los cubren con tortillas

Fuente: Proceso
La Redacción

Mazatlán, Sin., 9 de diciembre (apro).- Tres personas fueron ejecutadas y cubiertas de tortillas de maíz en Mazatlán.
Sus cuerpos fueron tirados en la calle Río de las Cañas de la colonia Independencia. Los cadáveres presentan varios impactos de bala, exhibían huellas de tortura; además, fueron amarrados de pies y manos.
El 10 de noviembre pasado tres hombres fueron asesinados y sus cuerpos también fueron cubiertos con tortillas.

"Parece que arrastraron al diablo": usuaria

Usuarios relatan lo que ven y lo que escuchan por la calles de Michoacán
Ciudad de México | Jueves 09 de diciembre de 2010 Redacción | El Universal16:21

BLOQUEOS Algunos lectores confirman que hubo camiones incendiados 
en las salidas de Morelia (Foto: AP )

Diversas opiniones sobre la situación en Michoacán se han compartido en un foro de EL UNIVERSAL. Algunos lectores replicaron datos que circulan en Twitter y otros informaron lo que ocurre en su ciudad.
Reportes radiofónicos dan cuentan de hechos violentos en la zona centro Apatzingan entre presuntos integrantes del crimen organizado y policías federales.
A continuación enlistamos algunos de los comentarios en el foro:
"Balacera en Apatzingan. Desde anoche hay balaceras, el día de hoy las escuelas estaban vacías aproximadamente a las 10 a.m las escuelas suspendieron clases hasta el lunes, hace como 2 horas los locales empezamos a cerrar. Hace como 10 minutos hay balaceras en el centro de la ciudad y un helicóptero anda sobrevolando", aseguró JMM.
"Reportes twitteros. Reportan central de autobuses cerrada para entradas y salidas de camiones, centro de la ciudad en calma, salida a Salamanca reabierta pero con carga vehicular excesiva, la universidad cancela clases por el resto de este día, desconcierto y tensa calma en general", dijo vxavier.
"Pánico en la ciudad. Se están suscitando ataques y/o enfrentamientos por varios rumbos de la ciudad de Apatzingn, un helicóptero que sobrevolaba por el zona céntrica 12:20 am disparaba al mismo tiempo que se desplazaba, siguiendo a grupos armados que los atacan", comentó miradoor.
El usuario El que pasaba por ahí narró: "HOY ME TOCO ESTAR CERCA DE LA SALIDA A CHARO, EN LA CIUDAD DE MORELIA UNA SALIDA BASTANTE USADA Y TRANSITADA Y TODOS LOS QUE EN ESTA ZONA NOS ENCONTRABAMOS NOS DIMOS CUENTA DE LA CIRCULACIÓN INUSUAL DE UNA GRAN CANTIDAD DE CAMIONETAS ÚLTIMO MODELO Y VARIOS OTROS VEHÍCULOS QUE IBAN DENTRO DEL CONVOY. APROXIMADAMENTE 15 VEHÍCULOS EN TOTAL. EN LAS CAMIONETAS IBA MUCHA GENTE, INCLUSO PASARON JUNTO A VARIAS PATRULLAS QUE ESTABAN ESTACIONADAS POR AHI, ALGUNAS JUNTO A UN BANCOMER, Y A LOS POCOS MINUTOS EMPEZAMOS A ESCUCHAR LAS EXPLOSIONES DE LOS COCHES INCENDIADOS Y A POCOS METROS DE AHÍ LA HUMADERA DE LA QUEMAZON. LAS PATRULLAS MISTERIOSAMENTE NO SE MOVIERON DE AHI, NI SIQUIERA PARA VER QUE ESTABA PASANDO. DESPUÉS LAS CAMIONETAS DEL CONVOY REGRESARON PARA DIRIGIRSE HACIA LAS AMERICAS, ZONA RESIDENCIAL DE MORELIA, Y NADIE HIZO NI SIQUIERA EL INTENTO DE PARAR ESTAS CAMIONETAS. ¿QUÉ ESTA PASANDO? SEGÚN EL GOBER PERDON EL NARCOGOBER NADA PASA TODO ES NORMAL YA MORELIA DEJO DE SER LA CIUDAD TRANQUILA AHORA ES LA CIUDAD QUE SIGUE EN LA GUERRA DE MÉXICO. LÁSTIMA QUE VIVAMOS ASÍ".
Hugo Hernández desde Zitacuaro dijo que "LA SITUACIÓN ES TENSA. ESTÁN EVACUANDO LAS ESCUELAS, HUBO BALACERAS AL MEDIO DÍA HE INCENDIARON ALGUNOS VEHÍCULOS, CIUDAD HIDALGO ESTA SITEADO NO SE PERMITE NI LA ENTRADA NI SALIDA LO MISMO QUE MORELIA, ES UN CAOS EN LAS CALLES"
"Queman vehículos y los atraviesan en los principales accesos a Ciudad Hidalgo Ciudad Hidalgo, Mich.-En ciudad Hidalgo, Michoacán, la mañana de este jueves, sujetos fuertemente armados quemaron al menos 5 vehículos, varios de los cuales atravesaron en las entradas principales de esta ciudad, en su mayoría son autobuses de pasajes y microbuses, así como camiones de carga. Desde temprana hora inició el incendio de vehículos, siendo estos: dos en el puente que se localiza en las inmediaciones de la localidad de Santa Rosa, en la salida a Zitácuaro. En este lugar incendiaron un microbús de la línea Ciudad Hidalgo, Zitácuaro, además de un camión materialista. Mientras que en el libramiento norte a la altura del entronque de Ciudad Hidalgo a Maravatío, también incendiaron un autobús de pasajeros de la línea México, Toluca Zinacantepec, bloqueando al igual este camino. Finalmente en la salida a Morelia a la altura de la gasolinera la Alborada, en las inmediaciones de la desviación a la zona de los Azufres, también incendiaron un microbús y un camión materialista" aseguró Juan.   
Por su parte, Alberto Zepeda dijo "Son las 13:40 horas de hoy jueves y por donde yo vivo, entrada a Apatzingan, se oye un continuo pasar de helicópteros y balaceras por todos lados, en algo parecido a la guerra. Toda la población esta sumida en el terror, no se oye pasar ni el zumbido de una mosca. Grave la situación, en verdad"
La usuaria Ciudadana de Apatzingan dijo "Aquí en Apatzingan son las 2:09 de la tarde, y ase han dejado de escuchar disparos de armas de fuego y bazucasos, duraron dos horas continuas a la altura del monumento Lázaro Cárdenas, es inaudito lo que esta pasando, parece que arrastraron al diablo".
Andrés Alejandre dijo que también en Pátzcuaro hay una ola de violencia: "Lamentablemente también en Pátzcuaro se están llevando a cabo estos bloqueos, en la salida a Morelia en dos lugares diferentes hubo quema de un autobús y autos de particulares, ojala y las autoridades estatales hicieran algo aparte de echarle la bolita a los federales, según su óptica su única obligación es puntualmente cobrar su cheque cada quince días y darle atole con el dedo a todo el estado"
Sin embargo Silvia Barreto aseguró que "Morelia es una ciudad tranquila actualmente.  Me molesta que alarmen tanto, no es tal caos, ni tampoco lo que dicen de Morelia. No se de que ciudad están hablando, yo estuve en la salida a Aharo a la misma hora y no hay ni hubo tal cosa. Es cierto que hay mucha corrupción en el gobierno de Godoy, y vaya que mucha, pero nada que ver de la Morelia que están pintando aquí".

 
vrs